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domingo, 31 de mayo de 2009

Nuevos enlaces

He actualizado mi lista de enlaces con cuatro enormes genios del arte conceptual: Ryan Church, Erik Tiemens, Iain McCaig y el gran Scott Robertson.

Merece la pena visitarlos.

Terror acuático (o uno de los pulplos)

Mientras acabo algunas cosas en las que estoy trabajando ahora, aprovecho para colgar algún trabajo antiguo. Esta ilustración estaba pensada para ocupar media página en una aventura de D&D que empecé a escribir pero que no acabé. Está pintada bastante rápido, en Photoshop, a partir de un boceto a lápiz muy poco elaborado.


En la historia, los personajes atravesaban un lago subterráneo en una frágil barcaza, y eran atacados por una especie de pulpo mutante de agua dulce que habitaba en la oscuridad.

domingo, 24 de mayo de 2009

Planet Horror Reloaded

Algunos me aconsejaron que fuera algo más drástico con el envejecimiento de la portada inspirada en la película "Planet Terror" y en el personaje de sheriff maciza interpretado por Emmy Robbin, de modo que he vuelto a ella para crear una nueva versión.

Verdaderamente, ésta parece que ha estado guardada en un cajón del sótano desde los 50...

Fondos: Estudios conceptuales

Algunos conceptos para fondos. Pintados con Photoshop, en aproximadamente 1 h cada uno.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Horror Sin Nombre II

Esta especie de demonio devorador de almas está pintado en Photoshop, en unas 8 ó 10 horas de trabajo. Aproveché el mismo estado de ánimo que tan agradablemente me acompaña desde hace meses para intentar conseguir un resultado macabro.

Con este probé una técnica que conocí a través de Nick Pugh: usar una fotografía para muestrear los tonos en la primera base de color. En este caso usé una fotografía tomada en un matadero para dar una primera mancha con los tonos de la piel y la sangre. Lo que más costó fue el efecto traslúcido del vientre, para lo que no encontré una buena referencia fotográfica. Al final, lo que más ideas me dio para resolverlo fue mirar fotografías de tarros de miel...

domingo, 3 de mayo de 2009

Por qué dibujo (II)

Mi interés desde pequeñito por la ciencia fue orientándose hacia el espacio según crecía, lo que acabaría cristalizando en la elección de la astrofísica como carrera profesional. Antes de eso, mi interés por los planetas y las estrellas fue espoleado por libros e historias de ciencia ficción, género que ocupó mi cabeza durante mi adolescencia.


El lápiz dio paso a la tinta, y además de las novelas de Asimov, me empapé de otra gran influencia: los videojuegos. Era la época de Dinamic, míticos juegos con los que pasaba horas frente a mi Amstrad CPC 6128 con sus impresionantes 128K de RAM. Dinamic tenía muy, muy buenos ilustradores, en particular Alfonso Azpiri y Luis Royo, así que no es de extrañar que muchas naves y personajes de mis dibujos con 14 ó 15 años estén inspirados en los dibujos de estos videojuegos. Aún copiaba bastante, pero mi creatividad empezaba también a dar sus pasitos, y era capaz de inventar algunas cosas nuevas.

No se me había olvidado todavía dibujar a Mortadelo y Filemón, aunque esa etapa estaba llegando a su fin. Lo más reciente que encontré fue esta página de comic dibujada con 13 años, ya entintada y a color.

El cómic fue una constante en todos mis trabajos infantiles, aunque desde hace muchos años haya perdido un poco el interés por él en favor de la ilustración. Siempre he necesitado contar historias, y supongo que veía el cómic como el vehículo ideal. La siguiente página muestra ese interés por comunicar unido al ya mencionado interés por la ciencia y la naturaleza. Sería injusto olvidar lo otro que Mortadelo y Filemón me ha enseñado a lo largo de tantos años: el sentido del humor.


Por último, dos ejemplos de lo que ya he comentado: mi necesidad de crear cosas con sentido, y la obsesión por los detalles. De mi época más infantil, con 10 años, la portada del diario que editaba (y luego repartía entre mis familiares), y un juego consistente en localizar todos los objetos del dibujo, ya más mayor (14 años).

miércoles, 29 de abril de 2009

Horror Sin Nombre I

No estoy pasando por mi mejor momento, y eso se nota en mi creatividad. He tenido un notable bajón en mi capacidad de hacer cosas, lo que ha frustrado mis intentos de explorar un estilo mas "cartoon". Simplemente, no consigo crear nada gracioso, original o simplemente resultón.

No fue sorprendente, dada la situación, descubrir que sin embargo puedo pintar cosas horribles sin ningún esfuerzo. Lo que mi ánimo me inspiraba de forma natural eran oscuros horrores, criaturas abominables surgidas de la desesperación y la angustia. Tras algunos bocetos sobre papel que quedaron decentes (o más bien indecentes, que era de lo que se trataba), los estoy pasando por Photoshop y estoy más que satisfecho con el resultado; quizá porque el color es algo más automático que no requiere de un estado de ánimo favorable, o quizá precisamente porque el estado de ánimo desfavorable ha afinado de algún modo mi capacidad de crear entes repugnantes.

Mirándolo por el lado bueno, aunque no es lo que tenía planeado, me sirve para practicar el estudio conceptual fantástico (indudablemente uno de mis estilos favoritos) y jugar con texturas e iluminación para transmitir una sensación desasosegante.


Si NO disfrutáis de éste, desde luego habré cumplido mi objetivo.

domingo, 26 de abril de 2009

Por qué dibujo (I)

Hoy "Mi Lápiz y Yo" cumple un año. Cuando me di cuenta de que la primera entrada estaba fechada el 26 de abril de 2008, no lo podía creer. Ya con un año de blog a mis espaldas, y orgulloso de haber sido capaz de publicar casi una vez por semana. Como se dice en el mus, "que todo siga así"; significará que sigo dibujando a pesar de todo.

Y ¿qué hacer para celebrarlo? Las más de 2.700 visitas en estos doce meses (de las cuales tan sólo 2.694 han sido mías) se merecen algo especial. Pues vayamos a ello. Revisando mis viejas carpetas encontré, en lo alto de una estantería, cubiertos por el polvo y amarilleados por el paso del tiempo, algunos dibujos de cuando era pequeñito. Esos dibujos, mis orígenes, cuentan la historia de por qué dibujo o, más bien, de por qué dibujo lo que dibujo.

Si bien es cierto que no puedo recordarme a mí mismo sin un lápiz en la mano, también es cierto que no puedo recordar lo que comí anteayer, así que tampoco es un dato muy significativo. No tengo idea de cuándo empecé a dibujar, pero lo que sí puedo decir es que yo no sería nadie sin el ilustre Francisco Ibáñez.

Debo tantas cosas a Mortadelo y Filemón que no sé quién sería si no hubiese devorado de niño tantos y tantos tebeos (miento: sigo haciéndolo). Cuando aún no sabía leer, miraba las viñetas y me partía de risa. Aprendí a leer, y a escribir, y a dibujar, con Mortadelo y Filemón como campo de pruebas. Y no es extraño, pues, que en mis dibujos infantiles la genial pareja estuviese siempre presente. En el colegio los profesores me regañaban porque, fuera cual fuera la temática encargada en clase de dibujo, siempre convertía mi trabajo en una viñeta de Mortadelo y Filemón. Los dibujos de arriba están fechados en el 86-87, así que yo tenía entre 8 y 9 años.

Siempre he tenido la necesidad de crear cosas. Mortadelo y Filemón eran mi principal inspiración, pero cualquier cosa que oliera a fantasía me atraía. Encontré páginas de cómic dibujadas en cuadernos cuadriculados donde Mortadelo y Filemón conocían al Coche Fantástico y a... ¡Optimus Prime! Supongo que muchos niños de mi edad estábamos enganchados a series como Transformers, y yo mezclaba todas esas influencias en mis dibujos. Tengo muchas páginas de cómic protagonizadas por Mortadelo y Filemón, desgraciadamente sin fechar, pero que por el estilo del trazo debí dibujarlas cuando no tenía más de 6 ó 7 años.

Mi afán creativo no se detenía en los dibujos. Me recuerdo obsesionado por hacer cosas que tuvieran sentido, y dibujaba páginas con pasatiempos incrustados, como si fuera una revista publicada. También recuerdo que por aquella época entré en contacto con otra gran influencia en mi vida: Dungeons & Dragons, o, por extensión, el género de Espada y Brujería. El dibujo del dragón (copiado de la ilustración de Larry Elmore para la portada de la famosa caja roja de la primera edición de D&D) debió ser mi primera incursión en la fantasía heroica, quizá con 7 u 8 años.

La otra cosa que, de forma nada sorprendente, influyó en mi vida fue la ciencia. Los dinosaurios, los animales, la anatomía y la astronomía también me fascinaban, y mis dibujos con 8-9 años así lo atestiguan. Posteriormente este interés me llevaría hacia la ciencia-ficción, donde tecnología y fantasía se dan la mano.

Pero eso lo reservaré para una próxima entrada...

sábado, 18 de abril de 2009

Dibujo del natural

Estos apuntes son de unos 15 minutos:


Y éstos de aproximadamente 5 minutos:

sábado, 4 de abril de 2009

El Vampiro


De vuelta después de estas dos aciagas semanas. A juego con nuestro estado de ánimo, un personaje siniestro y oscuro: el vampiro, explorado en este caso con un estilo más cartoon y caricaturesco del que suelo. Partí de un boceto a lápiz para colorear en Photoshop.