De todos los géneros de ilustración, el
concept art es sin duda mi favorito. La posibilidad de crear desde la nada algo que sólo existe en tu imaginación, y hacerlo real -y creíble- para el resto del mundo, es fascinante.
Para este
concept, partí de un boceto algo arbitrario creado con
Alchemy. Como ya os comenté, estoy haciendo muchas pruebas últimamente porque las necesitaré para mi proyecto de cómic, y este software me ha encantado por la capacidad que te da para crear ideas a partir de la nada mediante el uso de herramientas con un fuerte componente aleatorio.

En el esbozo superior vi claramente la torre y el camino que descendía, y a partir de ahí creé la escena en Photoshop. Me gustaría decir que fue un
speedpainting (me esfuerzo muchísimo por pintar lo más rápido posible), pero yo aún soy lento, y he tenido que dedicarle cuatro o cinco horas al color.

Una vez que tienes la idea básica en la cabeza, el resto consiste en ir moldeándola, cual escultor, añadiendo más y más detalle. Este trabajo me ha servido para probar con algunos pinceles personalizados.